Todo el trazado se ha planteado con líneas suaves y curvas para generar un recorrido amable, fluido y accesible. Se ha utilizado pavimento de caucho, cómodo y seguro, con una paleta de colores que emulan lo natural, pensada para orientar y acompañar.
El jardín incorpora distintos elementos para estimular los sentidos: un juego sonoro a base de cañas de bambú, mesas adaptadas con plantas aromáticas, una fuente con surtidores y una zona de huerto en altura para facilitar su acceso.
Cada detalle, cada curva, cada textura ha sido diseñada pensando en todas las personas que habitan este espacio, especialmente aquellas con necesidades diversas que requieren atención personalizada.
Este jardín no es solo un lugar estético: es un espacio que busca sanar, estimular, incluir y acompañar.